Guía turistica San Salvador
San Salvador es una ciudad para disfrutarla de día. La noche es peligrosa, mucho más que los volcanes. A plena luz se conoce a la buena gente salvadoreña y se puede ver mejor la reluciente Catedral Metropolitana con sus alegres mosaicos en la fachada. La iglesia del Rosario es más vanguardista, sobre todo si lo comparamos con la sobriedad del Palacio Nacional.
También se merecen un poco de nuestro tiempo el Teatro Nacional y el Monumento al Salvador de mundo, este último en la plaza de las Américas.




